Experimentación Vocal: Improvisación y Lenguaje.

Publicado en Cursos | Deja un comentario

Bizipoza Cinema School

Todo el mundo tiene una historia que contar. Pon tu inglés en marcha mientras aprendes a hacer cine. Bajo este lema Bizipoza Cinema School nos ofrece un curso de cinematografía en inglés que tendrá su sede en la Casa Rural Ibernalo (Kanpezu, Araba) a partir del 30 de junio.

La mejor manera de aprender es practicando. Desde el primer día podrás usar cámaras y equipos de grabación de sonido, además de ejercitar tu inglés con la ayuda de un profesor de apoyo nativo. Trabajando en equipos de 3 o 4 personas haciendo de director, entrevistador, cámara, tecnico de sonido y actor. Te familarizarás con la técnica básica para hacer cine por ti mismo, desde el desarrollo del guión, la cinematografía, hasta el rodaje y la edición con el sistema Final Cut Pro. Los cortos se realizarán con tecnología DSLR. De esta forma, Bizipoza Cinema School te acerca a una tecnología de creciente implantación en el mundo del cine independiente. Aprenderás a usar la nueva tecnología digital para expresar tus ideas y aumentar tus habilidades técnicas. Si estás pensando en estudiar Ciencias de la Comunicación en el futuro la Bizipoza Cinema School te aportará un excelente inicio en la materia. Al final del curso se hará una presentación en inglés en la gran pantalla para que amigos y familiares tengan la ocasión de conocer las películas creadas. También se subirán a los principales portales de internet.


Más Información: www.bizipozatours.com

bizipozatours@gmail.com
Tel. 692 803 287 (Phil)
C/ Sta Luzia 4, Leorza, Araba

Publicado en Bizipoza Tours, Cursos, Phil Miller | Deja un comentario

Vertiente Norte en VTV Siberianos

Publicado en Aritz Ibáñez, Turismo, Vertiente Norte | Deja un comentario

Cortoplacismo: el sometimiento de lo inmediato

Se ha establecido cómodamente en nuestras rutinas. Ha encontrado sus perfectos aliados en el egoísmo y ambición intrínsecos al ser humano, convirtiéndose en el canalizador y satisfactor de unos oxidados y degenerados instintos de supervivencia social, depredación natural y supremacía jerárquica. El cortoplacismo se alimenta de nuestra necesidad de colmar a corto plazo desmedidas e ilusorias aspiraciones y del ansia por satisfacer impulsivamente insaciables apetencias.

No abundando modelos ejemplares a seguir y siendo tratados como rareza social cuando surgen, el día a día es una continua exaltación de lo máximo conseguido en el menor tiempo, una apología sin fin del resultadismo tangible en cifras inminentemente obsoletas porque ya sólo importa el futuro más próximo. ¿Porqué despiertan admiración aquellos que parece que vayan a “comerse el mundo”, cuando lo acertado, sostenible y me atrevería a decir que saludable es aprender a degustarlo? Poco a poco, sin urgencias y sin miedo a que los demás hagan lo mismo; siendo conscientes de que, si lo engullen con avidez unos pocos, habrá otros muchos que pasen hambre.

Más allá del aprovechamiento del tiempo al que nos empuja lo finito de nuestras vidas, la respuesta puede estar una vez más en lo que se nos transmite a través de los distintos agentes educadores, desde la familia hasta los medios de comunicación. Todo a nuestro alrededor se basa en plazos que hay que tratar de acortar y en objetivos a conseguir cuanto antes para extrañamente detenernos a disfrutarlos una vez logrados y convenientemente anunciados a los cuatro vientos, porque ya nos hemos fijado otros nuevos.

A nivel social se ha creado un modelo a seguir. Un perfil de triunfador siempre medido en términos materiales, preferiblemente joven y al que se le da reconocimiento sin analizar realmente su recorrido, a qué ha renunciado o qué consecuencias y daños colaterales pueden tener las políticas de actuación empleadas para alcanzar ese lugar de supuesto privilegio que ostenta. Lamentablemente, la estructura social piramidal que esos privilegiados de la parte alta se aseguran de mantener y que la ambición e irreflexión de los que estamos abajo alimentan, tiene dos realidades geométricas y espaciales evidentes:

-          En las capas altas sólo hay sitio para unos pocos.

-          Estas minoritarias y privilegiadas capas altas se sostienen gracias a las, en principio y atendiendo a lo material, menos afortunadas y mayoritarias capas bajas.

La política de hoy día es la máxima exponente y orgullosa promotora de esta filosofía de gestión y consumo, contagiando rápidamente a los predispuestos sectores motores de la economía y del crecimiento, que no del desarrollo, entre los que el turístico no es una excepción. Pese a que se conocen los peligros potenciales de enfocar proyectos y actuaciones desde un punto de vista en el que se prefieren fijar objetivos de ejecución y crecimiento a corto plazo, en lugar de favorecer el desarrollo como consecuencia natural de una gestión responsable, las instituciones suelen ser las primeras que promueven la creación de modelos, herramientas, infraestructuras o programas cuya rentabilidad social, sostenibilidad medioambiental y funcionalidad económica no están demostradas a medio-largo plazo, más allá de la inmediatez de apuntarse el tanto de su creación o de tener otro punto más en el listado de competencias que presentan cuando se les pregunta en qué emplean o en qué emplearon su tiempo. Enormes continentes, con exiguo contenido.

En este escenario, toda persona nace libre de culpa pero permeable  a lo que observa a su alrededor. Interioriza con naturalidad el enfoque fácil y cómodo pero empobrecedor y esclavista del cortoplacismo. Es un mal vicio de los que crean dependencia y un bucle sin fin del que hay que bajarse en marcha; por nuestro bien, para ganarnos la libertad de parar a disfrutar realmente de las pequeñas experiencias que nos proporciona el camino a recorrer, independientemente del alcance de los objetivos o incluso prescindiendo de ellos. También por el bien de lo que nos rodea, así como de futuras generaciones, no hipotecando la madurez de los valores a éstas legados.

En definitiva, debemos aprender a medir nuestro particular triunfo en la vida más allá de la fría, calculada e impuesta dictadura de las cifras y los tiempos. Establecer un criterio de valoración basado en los intangibles, en lo que hemos sido capaces de crecer como personas y en la calidad de lo que somos capaces de aportar y trasmitir a la sociedad. De lo contrario, seguiremos siendo un consumible más en manos de otros. El combustible que alimente nuestras propias ambiciones; a corto plazo, por supuesto.

Publicado en Aritz Ibáñez, Opinión | Deja un comentario

Ongi etorri Mendialdea!

Por fin ha vuelto la revista Mendialdea, tras más de un año de espera y gracias al trabajo de Oskar Anzuola, y el apoyo de la empresa Natural Touring, con sede en Bujanda, que de esta forma realiza una apuesta estratégica por la comunicación.Oskar muestra el nuevo Mendialdea

El proyecto que presenta Oskar Anzuola rescata la revista que durante 17 años ha servido de órgano de expresión de la vida cotidiana de los vecinos de la Montaña:

Es gratificante como esa relación natural entre Mendialdea revista y vecinos sigue latente, porque el mismo anuncio de la vuelta de este humilde medio ya ha provocado alegría entre los pueblos.

Lo hemos visto en la sonrisa de Juani, de Kanpezu al coger el pan; de Antonio, estando de faena con el ganado en Alda; de Maribel, al calor de la cocina de lenña en su casa de Arenaza; de Faustino, ilusionado con las mejoras urbanas en Navarrete; de Tere, cuadrando números locales en Pipaón; o de Juanjo, cuidando a sus hijas en Payueta.

Esta relación directa y sincera con la gente de los concejos, de los municipios, la Cuadrilla, gente de a pie, sigue siendo nuestra seña de identidad. Gente que quiere seguir viviendo en el medio rural y ser protagonista de su desarrollo, en comunión con una naturaleza que es nuestro gran valor y razón de ser.

Este número de diciembre de 2011 presenta la nueva andadura de la revista a partir de 2012. La página 7 está dedicada íntegramente a Mendialdetik y da a conocer la misión por la que nos constituimos en asociación: la preservación de la riqueza natural, etnográfica e histórico-cultural como elemento tractor del tipo de turismo que queremos para la comarca. De esta manera Mendialdea se convierte en portavoz del marco en el que pretendemos desarrollar nuestras actividades generadoras de nuevas opciones de empleo y que es un modelo de turismo verde y responsable.

Publicado en Mendialdea, Noticias | 3 comentarios

Presentación de la Plataforma Fracking Ez Araba

Este martes 13 de diciembre se ha presentado en Vitoria-Gasteiz la Plataforma Fracking Ez Araba, compuesta por un grupo de asociaciones, ONGs, partidos políticos y ciudadanos a nivel personal que han suscrito el manifiesto contra el fracking en Álava-Araba.

Más información en:

http://frackingezaraba.wordpress.com

frackingezaraba@gmail.com

Publicado en Medio Ambiente, Noticias | 1 comentario

El debate energético

En los últimos tiempos se puede observar una desviación del orden lógico del debate energético. Entidades gubernamentales mayores y menores, entidades locales y medios de comunicación opinan, hablan, escriben y trasladan a la opinión pública debates sobre modelos de producción energética (renovables vs. fósiles, nucleares y demás), habiendo quedado a un lado el indiscutible, verdadero y perenne primer punto del debate energético: la necesaria reducción del consumo.

Quizá propiciado por motivos como la habilidad de las grandes compañías energéticas, muy ocupadas actualmente en labores de marketing que nos lleven a asociarlas con deporte, naturaleza y sostenibilidad, o por la búsqueda del beneficio político derivado de la inclusión de intenciones varias en los programas electorales, o por la influencia de la cada vez más sesgada opinión de la mayor parte de los grupos y medios de comunicación, incluidos los públicos, el imprescindible decrecimiento del consumo ha quedado en un inmerecido e interesado segundo plano.  Factores éstos que, unidos a la incapacidad de autoanálisis y autogestión intrínseca a un ser humano acomodado en este supuesto “estado del bienestar”, nos ha llevado a perder el criterio de distinción entre lo que nos es realmente necesario y lo que no.

Guardaría más lógica que, antes de debatir sobre las fórmulas de producción de energía más apropiadas y convenientes, se realizase un profundo análisis que derivase en un drástico cambio en el modelo de consumo actual, entendiendo el consumo energético como algo directamente proporcional al consumo en general y no exclusivamente al gasto energético derivado de las rutinas en el hogar o en los desplazamientos. Porque, desde un producto básico y de primera necesidad hasta el artículo más trivial, todo lo que consumimos conlleva distintos procesos en su producción, distribución y gestión de residuos que suponen ingentes consumos directos e indirectos de energía.

Por consiguiente, tanto a nivel colectivo como individual, debemos analizar si realmente necesitamos todo aquello que consumimos; ejercicio harto complicado dada la incesante propaganda que se realiza a través de todos los canales a los que estamos expuestos, con mensajes tanto explícitos como subliminales que nos conducen a pensar y vivir en una única dirección: que podemos y debemos aspirar a tener más y mejor. Eso nos convierte en esclavos de nuestra propia ambición y nos introduce en un bucle infinito del que no sabemos o no queremos salir. Y todo el que acepte, no combata o se acomode en este escenario que nos plantean quienes sólo velan por sus intereses particulares, pierde todo el derecho a quejarse cuando determinados proyectos o infraestructuras orientados a la producción y conducción de energía o al tratamiento de residuos derivados de determinados procesos productivos les quede incómodamente cerca o les afee la vista.

Debemos ser conscientes de que nuestro actual modo de vida demanda un desmedido consumo energético, por lo que se hacen necesarios modelos de producción obsoletos y contaminantes u otros novedosos, que generan menos residuos pero que tienen un impacto paisajístico y medioambiental  muy alto y que hipotecan, en cualquier caso, nuestro único y verdadero patrimonio vital: el natural.

Y es que no hay energía más limpia que la que no se consume y, por lo tanto, no es necesario producir.

Aritz Ibáñez

Publicado en Aritz Ibáñez, Artículos, Opinión | 1 comentario